Autolimitación del acceso a Internet: Freedom y Anti-Social
Las redes sociales y la red en general son preciosas fuentes de información y un canal rápido y potente de comunicación… a veces incluso demasiado! No me malinterpretéis, he defendido muchas veces la importancia de la web como medio de expresión libre y forma de compartir información y no pretendo retirarlo todo!
Hoy de hecho no quiero escribir un “j’accuse” contra la red, simplemente hablar de algunas herramientas nacidas para limitar – temporalmente y por propia voluntad – el flujo continuo de información que representa Internet.
Porque es inútil negarlo, todo lo que podemos encontrar y todo lo que nos llega de Internet puede ser una gran causa de distracción para quien escribe, crea o trabaja con el ordenador pero no necesariamente en la red. Desde que explotó el fenómeno Facebook, por ejemplo, no es raro oír o leer historias sobre empleados despedidos por el uso de las redes sociales durante el horario de trabajo, o sobre empresas que limitan el acceso a Internet a sus empleados para prevenir cualquier tentación.
La cuestión afecta también – o quizás sobretodo – a quienes trabajan de forma autónoma, sin jefes ni responsables que se pasean por la oficina y sin horarios fijos a respetar. Estas personas están más expuestas a la tentación de mirar el correo, leer el comentario del amigo en un post de Facebook, espiar los twits de sus followers etc.
Por supuesto cada uno de nosotros puede realizar un esfuerzo y con voluntad y autodisciplina imponerse no mirar las últimas novedades en sus redes o online, pero para algunos desconectarse de todo y concentrarse solo en un documento Word por ejemplo, con el icono de internet llamándolo en una esquinita de la pantalla, podría no ser tan fácil.
Es aquí que entran las herramientas de las que te hablaba al principio del post, instrumentos creados para bloquear temporalmente el acceso a Internet o a las “áreas sociales” de la red. Éstos han tenido un gran éxito entre escritores famosos como Zadie Smith, Nick Hornby y Dave Eggers, que forman parte del grupo de personas que trabaja de forma autónoma y por lo tanto están más sujetas a las distracciones que estamos tratando.
Freedom, por ejemplo, es una aplicación que bloquea el acceso a Internet para un máximo de ocho horas al día, y que puede descargarse por 10 dólares. El nombre de otra herramienta bastante extendida, Anti-Social, es bastante evidente: se trata de una aplicación para Mac que apaga – de forma temporal – las redes sociales con Twitter y Facebook a la cabeza. La única forma de recuperar el acceso a las áreas sociales de la red es reiniciar el ordenador.
Herramientas y aplicaciones que facilitan la concentración y limitan las distracciones, que pueden ser útiles sobre todo para quienes trabajan con el ordenador pero no necesariamente con la conexión a Internet.
Y vosotros, ¿estaríais dispuestos a autolimitar vuestro acceso a la red, de forma temporal y por una buena causa?
